Este proyecto consiste en el diseño y desarrollo de una Airfryer, desde la fase conceptual hasta el desarrollo técnico final para producción industrial.
Formalmente, el producto se define mediante un lenguaje minimalista, suave y contemporáneo, con una geometría completamente redondeada y sin aristas. Esta decisión aporta una estética elegante, amable y segura, que permite integrarlo fácilmente en cualquier cocina actual. Uno de los elementos más distintivos del producto es la tapa superior transparente, que permite controlar visualmente el proceso de cocción sin necesidad de abrir el aparato. Esta solución mejora la experiencia de uso, ya que el usuario puede observar lo que está cocinando y decidir si necesita más tiempo de cocción o si se está quemando.
El motor está situado en la parte posterior de la olla, generando una forma orgánica que recuerda a un volumen ovoide y permite ocultar completamente los componentes técnicos dentro de la carcasa exterior. Para reducir peso y material, la base incorpora una ligera inclinación y patas integradas que crean la sensación visual de que el objeto está flotando. Las incisiones laterales, realizadas mediante extracción de material de la propia carcasa, funcionan como asas de transporte sin necesidad de piezas adicionales.
La interfaz combina pantalla táctil y una ruleta de control, ofreciendo una interacción clara y muy intuitiva. El sistema se basa en iconos gráficos, que facilitan la comprensión inmediata de los programas y funciones sin necesidad de texto, simplificando así su uso para cualquier idioma. El proyecto se inició con una fase de exploración conceptual mediante sketching, seguida de modelado 3D y renders, y finalmente la definición técnica para su fabricación.
El resultado es un electrodoméstico compacto, funcional y elegante, donde forma, ergonomía e ingeniería trabajan conjuntamente para crear una experiencia de uso intuitiva y segura.