Este proyecto consiste en el rediseño del packaging de las tradicionales galletas Fontaneda. La propuesta parte de un concepto muy claro: poner en valor la esencia del producto a través de su ingrediente principal: el trigo.
La forma del trigo se convierte en el eje inspirador del diseño, generando una geometría estructural que permite que las cajas encajen perfectamente entre sí, simulando la forma de una espiga. Esta decisión formal no es solo estética, sino también funcional, ya que optimiza el apilado y reduce el espacio durante el transporte. El packaging está realizado en cartón y utiliza una gama reducida de tintas, apostando por una solución más sostenible y fácil de reciclar.